Granada huele a jazmín, a azahar y, sobre todo, a aceite de oliva y especias que escapan de sus tabernas. Saber donde comer en granada no es solo una necesidad del viaje, sino un ritual obligatorio para entender el alma de la ciudad de la Alhambra.
Aquí la tradición del tapeo es casi una religión. Con cada bebida, una tapa generosa aterriza en tu mesa sin que te cueste un céntimo extra. Pero más allá de las famosas tapas gratis en Granada, la ciudad esconde una escena gastronómica fascinante que combina raíces andalusíes con cocina de vanguardia. Prepárate para una ruta que despertará todos tus sentidos.
Los mejores bares de tapas en Granada
El tapeo es el corazón de la vida social granadina. Para vivirlo como un auténtico local, estas son las paradas obligatorias que debes apuntar en tu mapa.
Los Diamantes es un clásico indiscutible fundado en 1942. Su local de Plaza Nueva siempre está abarrotado, y con razón. El crujiente de su pescaíto frito y la frescura de sus sesos al ajillo son legendarios. (Llega quince minutos antes de la apertura si quieres encontrar un hueco en la barra).
Bodegas Castañeda ofrece una atmósfera que te transporta al siglo pasado. Sus paredes de madera oscura y las enormes barricas de vino crean el entorno perfecto para disfrutar de un buen vermú de grifo acompañado de su famosa tabla de embutidos ibéricos y quesos de la zona.
La Bella y la Bestia II, situado muy cerca de la Catedral, es el templo del público joven que busca comer barato en Granada. Sus tapas son gigantescas: desde hamburguesas completas hasta patatas bravas que llenan el plato con la primera ronda de cañas.Consejo de local: Evita las terrazas demasiado turísticas de la calle Elvira si buscas calidad real. Camina dos calles hacia el interior, busca donde veas bullicio de vecinos y déjate guiar por el olor a cocina casera.
Restaurantes donde comer en Granada con encanto
Si prefieres sentarte a mesa y mantel para disfrutar de una velada más pausada, existen fantásticos restaurantes donde comer en Granada que rinden homenaje a la tradición con un toque contemporáneo.
El Trillo se esconde en el laberíntico barrio del Albaicín. Su precioso jardín interior es un oasis de paz donde degustar un excelente bacalao al pil-pil de piquillos o unas croquetas caseras que se deshacen en la boca. Es el lugar perfecto para una cena romántica.
Carmen de Aben Humeya ofrece una experiencia sensorial difícil de igualar. Cenar en este restaurante con las murallas de la Alhambra iluminadas justo frente a tus ojos es algo que recordarás siempre. Su cocina destaca por fusionar la herencia morisca con técnicas modernas.
Platos típicos de Granada que debes probar
La gastronomía granadina está muy influenciada por su geografía, combinando los productos de la fértil vega con los sabores de la Alpujarra. Durante tu viaje, asegúrate de pedir estas delicias locales:
- El remojón granadino: una ensalada refrescante de naranja, bacalao desalado, aceitunas negras, huevo cocido y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
- Las habitas con jamón: habitas muy tiernas salteadas con jamón de Trevélez, un producto curado en el aire puro de Sierra Nevada a más de 1.400 metros de altitud.
- La tortilla de Sacromonte: una receta histórica elaborada con casquería fina, patatas, guisantes y pimientos.
Cómo dominar el arte del tapeo en Granada
Para disfrutar al máximo del tapeo en Granada, conviene conocer algunas reglas no escritas. En la mayoría de los locales tradicionales, tú no eliges la tapa que acompaña a tu bebida; es la cocina la que decide el orden de los manjares según la ronda que lleves.
La primera ronda suele ser más sencilla, mientras que la tercera puede ser un plato de cuchara reconfortante o una ración de carne en salsa. Déjate llevar por el ritmo de los camareros, pide una cerveza Alhambra bien fría y disfruta del ambiente único de esta ciudad andaluza. ¿Qué rincón vas a descubrir primero?