Inicio Nacionales TUCUMAN Moral y política. Entre la tensión y el corporativismo. Columna de...

TUCUMAN Moral y política. Entre la tensión y el corporativismo. Columna de opinión Dr. Gustavo Morales

31
0
Compartir

«La crítica debe hacerse a tiempo; no hay que dejarse llevar por la mala costumbre de criticar solo después de consumado los hechos»(Mao Tsé Tung)

«Decir la verdad es siempre revolucionario» (Antonio Gramsci)

 

Si existe un ámbito en el fuero constitucional de derecho donde las facultades disciplinarias se ejercen de un modo extremadamente tenue es en el órgano legislativo.

Un ejemplo reciente, a nivel nacional, es la licencia otorgada al harto cuestionado Senador José Jorge Alperovich, desde el día 27 de noviembre de 2019 hasta la finalización de su mandato, en una artimaña política de la «Cámara Alta» – con la complicidad imprescindible de toda la oposición – para evitar el tratamiento de un pedido «remoción por la causal de inhabilidad moral» previsto en el artículo 66 de la Constitución de la Nación.

La otra muestra es de tinte local.

Es que a ningún legislador doméstico, disidente del oficialismo, se le ocurre peticionar la aplicación del artículo 58 de la Constitución de la Provincia de Tucumán respecto de la situación en la que se encuentra el parlamentario Jorge Manuel Yapura Astorga, acusado de formar parte de una «asociación» que habría cometido «delitos contra la administración pública», próximo a enfrentar un debate oral y público.

La norma constitucional supra señalada establece: «La legislatura dicta su reglamento. Podrá con dos tercios de votos, corregir a cualquiera de sus miembros, por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones o removerlos por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación, y hasta excluirlo de su seno. […]».

Dame un primer interrogante: ¿Es éticamente idóneo un legislador para permanecer en su cargo ante imputaciones tales como «peculado» y «enriquecimiento ilícito», en el marco de un proceso penal próximo a concluir?

Ni una segunda pregunta: ¿Por qué callan entonces quienes vociferar en los medios de comunicación y hasta exhiben crucifijos reclamando ejemplaridad en las conductas y transparencia?

Las subjetivas omisiones funcionales de legisladores de todos los partidos políticos y matices se explican por las trapisondas conjuntas, entre ellas el reparto de dádivas bajo la modalidad contractual o nombramiento de familiares o de personas con relaciones preferenciales en otras dependencias de la administración pública – verbigracia, Tribunal de Cuentas, Poder Judicial, Ministerio Público Fiscal o Ministerio Pupilar y de la Defensa -.

Tal vez es procedente un incógnita con final abierto: ¿Por qué cierran filas a favor de Yapura Astorga?

 

Probablemente porque quiénes integran el Poder Legislativo estén convencidos como Maquiavelo que «la política no tiene relación con la moral» o conjetura con Antonio Gramsci que «si hay un enigma, no se trata de cosas «desconocidas», sino simplemente desconocidas». Dr. Gustavo Morales Abogado Penalista de Tucumán. Mat.Prof. Nº 3924

Comentarios

comentarios

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here